domingo, 2 de diciembre de 2018

He contenido la respiración por no llorar hasta romperme los pulmones sintiendo que te alejabas en cada despedida.
He ahogado llantos en gintonics dobles tras tus mensajes de "ya estoy en casa" cuando, para ti, casa es tu apartamento a 1000km de mi cama.
He desnudado mi piel cada noche en duchas donde no eran tus manos las que me frotaban la espalda con delicadeza, recorriendo las tempestuosas líneas de mi columna, que tanto te gustaba.
He enmudecido con cada recuerdo de tu "quiero intentarlo" al contar calendarios, por tenerte a mi lado.
He intentado escapar del embrujo de tus manos delicadas acariciándome; de esa mirada de no haber hecho nada que me llama al beso descontrolado, de tus mordiscos clandestinos en el cuello desde el asiento del copiloto en cada semáforo...
He caído en la cuenta que pueden pasar los inviernos y seguirás siendo mi maldita primavera; que siempre vuelve, que siempre alegra...

miércoles, 28 de noviembre de 2018

Había un refrán que decía algo así como... "No hay ex que por bien no venga".
O algo así.

domingo, 25 de noviembre de 2018

Qué amarillo se veía aquel atardecer
y qué azul el mar engulléndolo.
Y, de repente, otra vez la lluvia apagada y el viento mudo.
Otra vez tu ropa interior colgando de las alfombras de mi habitación
y ya no la arena entre los dedos de los pies,
ni un barco en el horizonte con el que soñásemos en clave de dos.
De nuevo el mapa de lunares en tu espalda enseñándome tus constelaciones.

Otro despertar.

Y, después de ti, nada.
La nada.
Porque después de ti sólo sigues estando tú.
Nunca había sido consciente de todo lo que sucedía mientras dormía. No imaginaba que despertabas cinco minutos antes de que sonase el despertador para apagarlo a tiempo; que te deslizabas entre las sábanas para no despertarme y te dirigías a la cocina, de puntillas, para prepararte el café alumbrando con el teléfono.
No suponía que de deslizabas a oscuras por la habitación para arroparme cuando ya había invadido tu lado de la cama; que me besabas antes de irte y que con una sonrisa de complicidad me susurrabas un "te quiero" antes de cerrar la puerta sigilosamente.
No sabía que me perdía esa parte tan dulce de ti que precede a las ojeras en tus días largos...
Todos somos escritores, de alguna manera.
Y todos deberíamos, quizá, escribir al menos una historia en la vida:

una de amor propio.
Diciembre comenzó a ser frío cuando te fuiste y descubrí que te buscaba bajo la manta.
Me sobraban las 24h del día para pensar en cada uno de tus músculos, de esquinas en las que me perdí buscándome en tu cuerpo.
Recuerdo brindar a tu salud falsamente y sentir el sabor del vino, agrio. No sé, quizá sería cosa de la copa y no de pensarte...
Recuerdo Oporto en primavera, pero no me sabía igual sin tus pasos corriendo tras de mí.
Me sobraban sus calles y me faltaba tu perfume.
Y diciembre volvía otra vez cada segundo fin de semana del mes; porque cuando se tiene frío en el corazón siempre es diciembre. Porque cuando se siente frío en el alma, no hay nada que lo temple.

Recuerda:


No tienes que intentar mojarte con cada ola que te venga; que en todos los mares hay marineros... Pero para navegar, necesitas ser capitán.
Me quedo con quién conociendo todas las maneras posibles de irse, quiso quedarse.
Me quedo con tus silencios suspendidos en sonrisas de medio lado.
Me quedo con Madrid en agosto, para tener la ciudad sólo para nosotros.
Me quedo con el polvo de por la mañana, si eso implica que te has quedado a dormir.
Me quedo con los domingos en los que arreglamos el mundo sin salir del sofá y la única guerra que contemplamos es la de los cojines y la esquina de la manta.
Me quedo con todas tus posibles versiones, y no sólo con la mejorada, si a cambio prometes que yo seré el primero en conocerlas y testarlas.
Me quedo con tus rarezas, porque el mundo vive plagado de seres iguales y todos, alguna vez, deberíamos conocer a un perro verde...
Aprendí que detrás de tus ojos existía una puerta a la inocencia, a un mundo que quizá eran nuevo para ti como para mí...
Rodé por tu piel como si de un circuito se tratase y perdí la cabeza en más de una ocasión en ese fetiche tan estúpido que tengo con las manos. Y, joder, ¡tus manos...!
Derrumbé tus muros por descubrirte sin saber que haría añicos incluso tus escombros, y soñé con recomponerte sólo para poder cuidarte entre tanto.
                                                           A mi manera.
Sonreí a tu salud al resurgir de tus cenizas y abracé todo atisbo de cariño, acariciando atardeceres bañados en arena.
... ni contigo,
ni sin mí...

primer amor

Los análisis son positivos.
Mi médico dice que no lo entiende.
Por más que le diga que me duele,
él se empeña en que no existe
la metástasis por amor.

lunes, 22 de enero de 2018

puto karma.

Joder, con el karma
lo lento que va.
A ver si voy a tener que bajarme
de esta mierda de vida
y ponerme a ayudarle
a empujar
para acelerar la partida.

primeras últimas veces

Las cosas pasan por primera vez
cuando menos te lo esperas.

Yo me cansé de esperar a que pasasen, 
a forzar que sucediesen.

Y me pasé por tu casa noche tras noche, 
durante diecinueve meses.

ya no.

Porque la gente ya no se come la boca
hasta gastarse los labios
en el primer portal abierto
cuando baja la tarde
y sube el deseo.

Porque las partes de atrás de los coches
ya no guardan secretos inconfesables
de noches de lujuria
en las que empañar ventanillas
como si de una escena de Titanic se tratase.

Porque yo ya no canto boleros
que quedan mudos al son de la luna;
ni tengo un sms pendiente de escribirte,
ni nada que pueda decirte
sobre noches que olvidar.

domingo, 14 de enero de 2018

amiga mía

Tienes una especie de paz
previa a la guerra
que pone nerviosos
a cuántos te rodean,
que convierte en dócil
a la bestia.

Que sueña,
que lucha,
que ríe,
que salta,
que grita,
que juega.

Así que, deja se caiga el mundo
y te pille bailando en cualquier calle;
que en domingo
no se libran batallas
al menos,
no más allá de tu cama.

sábado, 13 de enero de 2018

finisterrae

El horizonte
sigue siendo
una línea recta
que nunca se tuerce
por más vueltas
que vayamos
a darle al mundo.

Y mientras que nuestros pensamientos
lo son todo,
el mar,
es tan sólo el mar.

tu dosis de ingenuidad

Porque si piensas mesa,
piensas que tiene que ser en madera,

no pienses que hacer el amor,

                                            tenga que ser contigo.

modas no

Hay una tendencia generalizada
a no expresar lo que sentimos,
lo que pensamos

y, verás,

yo es que te pienso.

¿Qué es poesía?

[...dices mientras clavas tu pupila en mi pupila azul...]

Poesía es
hacer
de tu cama
los sueños de la mía,
donde a veces, no.
Donde a besos, sí.

sinceridad relativa

Me preguntaron por drogas,
y les hablé de tu sonrisa.

Me preguntaron por viajes,
y les dije que eras mi lugar favorito.

Me preguntaron por mí,
y les hablé de ti.

Lo que dura un suspiro

395 días,
950 noches
y 6 puntos de sutura
para olvidarte por primera vez.

Luego...

                        vinieron todas las demás.

Verbo estar

Parece sutil la diferencia
entre estar y estar bien.

Así que,
entérate:
que he descubierto
que, yo, contigo,

sólo estaba.

ilusiones

Era como una tarde lluviosa
conduciendo con una de Adele en repeat
                     Someone like you

Era como aquella mañana sinsentido
con una caja de pastis vacía en la mesilla
                    No quedaba Tramadol
                    para tanto dolor

Era como si fuese real
desde antes de imaginarlo.

Pero sólo lo había vivido yo.

...era como si tú sólo actuases.