jueves, 21 de febrero de 2019

Que todos los insomnios que tengas 
te enseñen a no dejar morir tus sueños.
Que todas las preguntas que te surjan
te lleven a una respuesta certera.
Que todas las lágrimas que derrames
creen mares de sonrisas.
Que todos los te quieros perdidos
encuentren a su medio limón.
Que todos los sueños de una noche de verano 
se conviertan en tus realidades de una tarde de invierno.
Que allá donde quieras estar
llegues con tiempo para situarte.

Y que si no es a su lado,

al menos puedas llamarle y hacerle cerca.
Te quise.
Quizá te quiera,
en presente o en futuro,
qué sé yo, 
si nunca me aprendí bien 
los tiempos verbales.

Lo que tengo claro
es que te dejaría marchar
una y un ciento
porque, sin lugar a dudas,
eres lo más bonito que he hecho por mí.
Y sólo con una afirmación,
y mil rodeos,

corroboro infinidad de sentimientos.