Hoy la vida sonrió.
Fue por un segundo
en el que me pilló despistado;
yo ni la había visto llegar,
con sus pestañas rizadas
y su carmín profundo.
Vino de la mano de tu recuerdo,
limpiándole las migas de aquel mes de abril.
Él no se enfadaba ya,
quizá es que se ha hecho mayor;
quizá es que ha pasado tiempo y ha madurado...
Se me acercó lento y,
sin pensarlo dos veces,
se puso a recordar al borde de mi cama
que el mes de mayo tenía como destino Suecia;
quién le diría a él, tan sempiterno,
que cuando llegó en febrero,
yo ya había empezado a padecer los síntomas...
Y entonces, ella -la vida-, me sonreía pícara;
sabía que la mezcla agridulce de sensaciones me confundía.
Quién me iba a decir a mí
que el síndrome de Estocolmo este que siento
no va y viene con el viento.
Se lo trae guardadito en un bolsillo tu recuerdo.
miércoles, 31 de agosto de 2016
martes, 14 de junio de 2016
xxxx - BHD
Ha vuelto a pasar tu reflejo
como un alma volando en pena ante el cristal
mientras conducía sin rumbo.
Ahí estaba una parte de ti
gris y corrompida por el silencio del atardecer,
yacía cercana a la sombra de un árbol.
La observé de lejos esperando verte
sin pensar en el hecho de encontrarte y sentirme palidecer
como si dejase de ser humano.
Torné tras la propia carretera,
olvidé mi destino y quise, sin querer,
contemplar que una parte de ti vagaba por la ciudad.
Esperé paciente a cruzarme con tu mirada,
caía una lágrima por mi mejilla
la luz del ocaso ya mojaba mi cara.
Sólo había un trocito de ti bajo aquel árbol,
a un lado del camino sobre arena todavía húmeda,
eran tus pasos por recorrer.
Ojalá seguirte hasta tu morada,
volver a tus caderas
morder tu beso de nácar.
viernes, 10 de junio de 2016
un quince de abril a las once treinta
Allí estabas
haciendo que todo pareciese
demasiado fácil.
Ni la alarma de incendios
sonó
ni los servicios de emergencia lograron apagar
mi fuego.
No pudiste ver
que ardía
en deseos de quererte
como se quieren en las novelas mexicanas:
de un modo exagerado.
Fácil
era perderme en ese viaje
infinito
de tus piernas libres de pantalón
como si de un roadtrip se tratase
que aunque careciese de chófer
el recorrido ya me lo sé:
mi viaje favorito
comienza en el mordisco de tu nuca,
pasa por tu pecho,
agarrándome a la tinta de tu antebrazo
(que si me caigo
que sea sobre seguro)
y acaba en donde los dos nos fundimos
en uno.
Etiquetaría con posesivos
cada parte de tu anatomía;
yo, que he sido tan de letras, aprendería
en tan sólo un segundo
el nombre de cada uno de los músculos y tendondes
de ese cuerpo tan tuyo
que haría mío.
(mi) Tormenta
Porque tú siempre has sido muy de encenderme,
muy de acercarte y que se me nuble la vista.
Porque contigo
bailaría bajo una eterna lluvia.
Apareces como
perturbación atmosférica
acompañada de aparato
-eléctrico-.
Y después,
arcoiris.
Porque de ti
todo lo bueno,
de la rebelión a la ca(l)ma.
pensamientos desde el asiento del conductor
Si por cada vez
que te miré a los ojos
(y callé
lo guapo que estabas
y guardé
los deseos de devorarte)
me ganase un beso
ahora mismo
al viento que te roza
no le tendría celos.
domingo, 5 de junio de 2016
infinitos números naturales
Me despierto tarde,
como cuando compartíamos noche
en la parte de atrás de tu coche.
Un té hirviendo sobre la mesa,
una revista vieja
y una tenue luz de mediodía.
Te pensé
y como una proporción utópica
te sumé y te resté.
Eres mi perfecta sucesión de Fibonacci.
UNA primera cita,
UN primer deseo,
DOS tontos y un anhelo.
TRES veces para despedirme en tu portal.
CINCO los días sin verte últimamente,
OCHO desde tu último viaje.
TRECE, el día en que pensarte.
sábado, 4 de junio de 2016
en tu lado de la cama
Me voy a quedar
con las ganas
de ti
en la cama,
con la mirada perdida
y la luz
entrando por la ventana.
Me voy a soñar
con tus manos
y tu tinta
gastándose en mis labios,
borrando heridas
abriendo puertas
y olvidando el pasado.
Me quiero quedar contigo
en tu lado de la cama.
jueves, 2 de junio de 2016
primera vez.
Recuerdo
la primera vez.
La nuestra.
La recuerdo del revés, de atrás hacia adelante.
Tú, firme, con la puerta en la mano
y el pijama a medio poner.
Avísame cuando llegues a casa.
No te dije que te estaba queriendo
-lo pensé-
cuando nos enlazábamos en tu sofá.
De banda sonora
Vicky, Cristina, Barcelona al compás de tu respiración.
Mis manos por tu pelo y mis labios en tu frente.
No te dije que te estaba queriendo.
Fue la primera.
La vez en que dormimos juntos.
En la que se paró el tiempo o te paraste tú, No lo sé ya.
¿Sabes? Nunca había dormido así con nadie.
la primera vez.
La nuestra.
La recuerdo del revés, de atrás hacia adelante.
Tú, firme, con la puerta en la mano
y el pijama a medio poner.
Avísame cuando llegues a casa.
No te dije que te estaba queriendo
-lo pensé-
cuando nos enlazábamos en tu sofá.
De banda sonora
Vicky, Cristina, Barcelona al compás de tu respiración.
Mis manos por tu pelo y mis labios en tu frente.
No te dije que te estaba queriendo.
Fue la primera.
La vez en que dormimos juntos.
En la que se paró el tiempo o te paraste tú, No lo sé ya.
¿Sabes? Nunca había dormido así con nadie.
día30
Amoviste
lo que el futuro nos deparaba.
El presente se hizo un pasado
xerigrafiado en mi retina.
lo que el futuro nos deparaba.
El presente se hizo un pasado
xerigrafiado en mi retina.
amor del bueno
Yo sólo quiero abrazarte el corazón por dentro
despacito y sin prisa,
dejando que se deshaga el hielo
de nuestra Cocacola de litro y medio.
Yo sólo pido escaleras mecánicas
de las que te llevan agarrado a mi cintura,
que no se sabe dónde empiezan
y que terminan en tu cama.
Yo sólo quiero
susurrarte al oído un "bonito",
cogerte de la mano
y que se pare el tiempo.
Hacerte
lo que el otoño a un almendro
desnudarte, y tirarnos juntos al suelo.
en nuestra caja de cerillas
Como decía María Part:
"yo ya no sé
en que idioma decir
las ganas que tengo de ser
NOSOTROS:
con caricias de repente
o exhalando suspiros".
Quizá pases ya del Whatsapp,
del Facebook y del nosotros
(o sólo de mí).
Lo que yo no sé
es lo que se te pasa por la mente,
si yo de vez en cuando
o un cuando en vez mío.
En mi humilde opinión
si esas noches tan nuestras eran,
yo tan tuyo, tú tan... ¿tú?
¿Por qué dejar que gane el miedo?
Yo querría,
por no decir que anhelo,
los mordiscos en la nuca
y las manos que se pierden
jugando al tetris en la parte de atrás de tu coche
con tu mirada de provocación
derrumbando mis barreras
y analizando mis movimientos.
Te rogaría
que no dibujases -de momento- el fracaso
sobre un lienzo todavía en blanco.
Que yo te pinto de colores,
tú sólo quédate aquí y ponme luz.
martes, 31 de mayo de 2016
prometo avisarte cuando llegue a casa.
Uramaki de salmón.
Salsa de soja derramada.
Juntar dos sofás para conseguir una cama,
no le demos vueltas al trabajo.
No pienses que tienes que madrugar mañana.
da igual. No la verás acabar.
Cinco minutos de silencio,
de beso mordido.
Y luego tú. Sólo tú durante horas.
Rebusco mis slips por el suelo,
llaves, cartera...
Tu mirada en la puerta.
Prometo avisarte cuando llegue a casa.
domingo, 29 de mayo de 2016
una barrita de Snickers
Por el miedo a que me quieras
que no a quererte,
sin querer.
Que no sé si es tontería
o venía yo ya tonto de casa
pero me asusta el futuro cuando pienso en él.
Eso pasa.
Déjame vivir el presente,
pegado a tu cuello
bebiéndome los minutos
a sorbitos.
Olvida que mañana -quizá- pase algo
que nos cambie el rumbo
y regálame tus sonrisas y susurros.
Devoraría el tiempo a tu lado
y sería un abrazo mi manjar preferido.
Como una barrita de Snickers:
eres mi capricho favorito.
que no a quererte,
sin querer.
Que no sé si es tontería
o venía yo ya tonto de casa
pero me asusta el futuro cuando pienso en él.
Eso pasa.
Déjame vivir el presente,
pegado a tu cuello
bebiéndome los minutos
a sorbitos.
Olvida que mañana -quizá- pase algo
que nos cambie el rumbo
y regálame tus sonrisas y susurros.
Devoraría el tiempo a tu lado
y sería un abrazo mi manjar preferido.
Como una barrita de Snickers:
eres mi capricho favorito.
sin noticias de Holanda
en línea
son las dos palabras que más leo:
retroalimentación.
Ojalá conmigo, sin un "última conexión...".
Sigo esperando por tu mensaje.
La
yo tan Marvel...
Siempre adoré a los superhéroes.
Del cómic a la gran pantalla,
del blanco y negro al color,
de lo más realista a la ciencia ficción.
Siempre soñé con poderes
sin saber
tonto de mí,
que los escondía quién menos esperase.
Estás loco,
diría,
al primero que preguntase
cuánto poder puede tener un labio casi partido,
una cicatriz sobre la frente,
un flequillo rebelde.
No creería que superpoder,
así como tal,
podría ser el de unas manos calmando una vida
(sin querer, sin saberlo).
Ni que la mejor medicina
es una butaca de última fila.
sábado, 28 de mayo de 2016
Dame cinco minutos de felicidad relativa.
Sólo trescientos segundos de tu tiempo
que me hagan evadirme.
Déjame volar a tu cuerpo,
liviano.
Prometo no llevar equipaje:
voy vestido de besos.
Me basta.
Dame cinco minutos de sueños,
de resumir un cine, una exposición,
de conversación interminable,
de mordisco en el corazón.
Dame un último beso que no me sepa amargo,
que esto es como el café,
sólo con azúcar me lo trago.
Sólo trescientos segundos de tu tiempo
que me hagan evadirme.
Déjame volar a tu cuerpo,
liviano.
Prometo no llevar equipaje:
voy vestido de besos.
Me basta.
Dame cinco minutos de sueños,
de resumir un cine, una exposición,
de conversación interminable,
de mordisco en el corazón.
Dame un último beso que no me sepa amargo,
que esto es como el café,
sólo con azúcar me lo trago.
Podría contarte que,
bajo la lluvia pensé en ti.
Otra vez.
Podría confesarte que,
mientras me calaba hasta los huesos,
echaba de menos un abrazo
de los que acaban en sonrisa.
Te diría que no me faltases,
que me haces tanto bien
que ni te lo imaginas.
Enmudecería si,
en una forzada casualidad,
te viese salir de tu portal.
Otra vez.
Otra vez mi sonrisa (tonta).
Dejaría de callarme:
el perdón, los halagos, los "comámonos el mundo hoy",
y el "te quiero comer a ti",
pero no me dan las horas para hacerlo con calma,
ni el valor, ni la esperanza, ni qué sé yo.
Dejaría de callarme que no sé cuánto va a durar,
otra vez,
esa sensación de morfina en vena que me causas
pero que me hacía tan yonki de tus caricias.
domingo, 1 de mayo de 2016
Un poco de lo que me gusta...
...es lo único que pido.
Esa sonrisa que niega con la cabeza,
compartir helado.
Pido tus manos suaves acariciándome
sin miradas, sólo la tuya.
Pido por tu ausencia
porque me hace extrañarte.
Pido por las piernas entrelazadas bajo la mesa;
por el cine, las palomitas, por bebida para dos y dos butacas que no corresponden.
Pido por la cultura,
por la gastronómica, la artística y la etnográfica
(contigo).
Pido por quedarme en este presente que me tiene absorto,
pido por las no-preocupaciones, por las sonrisas que nunca caen en saco roto.
...es lo único que pido.
Esa sonrisa que niega con la cabeza,
compartir helado.
Pido tus manos suaves acariciándome
sin miradas, sólo la tuya.
Pido por tu ausencia
porque me hace extrañarte.
Pido por las piernas entrelazadas bajo la mesa;
por el cine, las palomitas, por bebida para dos y dos butacas que no corresponden.
Pido por la cultura,
por la gastronómica, la artística y la etnográfica
(contigo).
Pido por quedarme en este presente que me tiene absorto,
pido por las no-preocupaciones, por las sonrisas que nunca caen en saco roto.
miércoles, 13 de abril de 2016
Te has peleado ya con los palillos malos del take away,
se me ha derramado la salsa de soja -de bolsita-
y nos hemos pasado con el wasabi...
Quédate tú con el último trozo de sashimi de atún,
te regalo, si quieres, el nigiri de salmón
que no puedo más; que me lleno, que me sacio...
Que no es por el sushi,
es por tus sonrisas, que durante la cena las he devorado.
- ¿Por qué no me miras?
- Porque no.
- Mírame...
- No puedo.
- ¿Por qué? ¿He hecho algo mal?
- No...
- Mírame, entonces.
- No puedo mirarte... Sigo poniéndome nervioso cada vez que cruzo miradas contigo.
- ¿Y si me abrazas?
- Abrázame tú, me haces sentir seguro. A tu lado nunca pasa nada malo, sólo vuelan las horas.
- Porque no.
- Mírame...
- No puedo.
- ¿Por qué? ¿He hecho algo mal?
- No...
- Mírame, entonces.
- No puedo mirarte... Sigo poniéndome nervioso cada vez que cruzo miradas contigo.
- ¿Y si me abrazas?
- Abrázame tú, me haces sentir seguro. A tu lado nunca pasa nada malo, sólo vuelan las horas.
sábado, 2 de abril de 2016
soñé.
soñé que era romántico.
era romántico invitarte a una ducha
y a cenar, quizá, si quisieses...
Resultó convertirse en pesadilla
que la ducha se interrumpiese con la cena:
el repartidor del Burguer King siempre llama dos veces.
soñé que te tenía.
sólo fue un sueño de una noche de ducha rápida y Long Chicken sin salsa.
Ojalá más sueños de agua caliente... hasta que me interrumpan.
Suéñame tú también.
viernes, 25 de marzo de 2016
martes, 2 de febrero de 2016
Me gustaría mirarte como a través del objetivo.
Pensarte mientras busco la luz perfecta,
encuadrar tu mejor sonrisa
y mantener baja la ISO,
huyendo del ruido.
Buscaría centrarte en mi mirada
por un sólo segundo y mantenerte en larga exposición.
Eres de mis mejores disparos,
de esos que se guardan más allá de la retina y no en JPEG.
Pensarte mientras busco la luz perfecta,
encuadrar tu mejor sonrisa
y mantener baja la ISO,
huyendo del ruido.
Buscaría centrarte en mi mirada
por un sólo segundo y mantenerte en larga exposición.
Eres de mis mejores disparos,
de esos que se guardan más allá de la retina y no en JPEG.
lunes, 25 de enero de 2016
viernes, 22 de enero de 2016
Te dije que no buscaba un final
Quise encontrarme con un claro entre las sombras
como si fuese un trozo de pastel
acompañado de té con limón.
Dulce.
No buscaba un fin.
Tampoco un un desenlace.
Quizá me bastaba un amor minúsculo
de esos de comer sushi sin palillos
y de los de soñar mucho.
Me bastaba un amigo para siempre
de esos que saben lo que piensas
y callan lo que no dices.
Quise encontrarme con un claro entre las sombras
como si fuese un trozo de pastel
acompañado de té con limón.
Dulce.
No buscaba un fin.
Tampoco un un desenlace.
Quizá me bastaba un amor minúsculo
de esos de comer sushi sin palillos
y de los de soñar mucho.
Me bastaba un amigo para siempre
de esos que saben lo que piensas
y callan lo que no dices.
Quisiera
Quisiera pensar que no me equivoqué,
que no te hice daño,
que no te echo de menos.
Quisiera pensar que estarás bien,
que sin mí todo sigue,
que no abres Whatsapp y piensas escribirme.
Quisiera soñar con tus sueños,
si los tienes,
ver que eres feliz con ellos y sonreír.
Quisiera verte feliz
como entonces
porque entonces era cuando soñaba con todo.
Quisiera no sentirme herido
cuando he sido yo el que ha disparado a quemarropa.
Quisiera no haber huido
cuando se apagaba todo,
poder resolverlo de otra forma.
miércoles, 20 de enero de 2016
01.59 a. m.
En menos de seis horas suena el despertador
y quiero escribirte
decirte
que te echo de menos.
Contarte
que ojalá siguiesen aquí -en mi cuello- tus besos.
Te pienso
y fuera cae la lluvia
tintineando en mi balcón.
Me gusta tu silencio.
La media sonrisa,
la del Whatsapp,
la que una simple bolsa de dulces
de esos que me traes,
me saca.
Te pienso
y fuera cae la lluvia.
Te recuerdo corriendo
por la calle oscura tras de mí.
Beso. Arcoiris nocturno.
Eres tan inocente
que necesito protegernos.
De ti. De mí.
A ti, de todo.
En menos de seis horas suena el despertador
y quiero escribirte
decirte
que te echo de menos.
Contarte
que ojalá siguiesen aquí -en mi cuello- tus besos.
Te pienso
y fuera cae la lluvia
tintineando en mi balcón.
Me gusta tu silencio.
La media sonrisa,
la del Whatsapp,
la que una simple bolsa de dulces
de esos que me traes,
me saca.
Te pienso
y fuera cae la lluvia.
Te recuerdo corriendo
por la calle oscura tras de mí.
Beso. Arcoiris nocturno.
Eres tan inocente
que necesito protegernos.
De ti. De mí.
A ti, de todo.
Me pregunto qué pasaría si todo fuese más fácil
si no sintiese que puedo romperte(me) a pedazos con sólo unas palabras.
Me pregunto
a veces
por cuáles serán los sentimientos correctos
si sólo cuidarte(me) o besarte.
Romper con el pasado.
Ilusión
es sólo una palabra del diccionario.
Sentimiento a tu lado.
Y mientras me pierdo entre dudas
pienso en gin tonics fríos,
más de lo que un corazón estropeado pueda tragar.
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