domingo, 27 de diciembre de 2015

Había perdido la cuenta del número de kilómetros que podría haber hecho en este par de horas sin salir de una cama de noventa. En mis auriculares empezaba a sonar River Flows in You, es de esas canciones con las que ambientaría desde el discurso más romántico hasta la despedida más triste... 
Es curioso como sentimientos tan dispares a veces se reducen a acciones tan básicas como una lágrima. De repente, esa quemazón salada recorre la mejilla tímidamente, consquilleando la silueta de la nariz y no sabes ni su razón de existir. ¿Es alegría por el sabor reciente de un eso? ¿O es el amargor de recordar unas piernas entrelazadas en una cama, un amanecer que ya no hay...?
[Minuto 1:09] Se ralentizan los acordes. Las dudas siguen ahí mientras la lluvia azota la ventana y rueda una segunda lágrima. No cabe duda, la culpa es de la canción. 

sábado, 26 de diciembre de 2015

La felicidad por delante.
La felicidad al minuto.
Sin largos plazos.
Feliz hoy y ahora;
el futuro es vivir el presente;
sin mañanas.
La felicidad es verte salir de tu portal
pisando firme,
sonriendo;
ver esos ojos brillando de un modo increíble,
desear tu boca,
esperar tu beso...
Eso es felicidad;
al minuto. 
Me quedo con eso,
con un ratito a tu lado. 

viernes, 25 de diciembre de 2015

Eché de menos los días,
semanas, meses y años a tu lado.
Eché de menos tus sonrisas,
tu quedarte dormido en el sofá,
tu mano buscándome en la cama.

Eché de menos mirarte al conducir,
descubrirte lugares nuevos,
compartir sabores.

Perdí la cuenta
del número de veces que te besé,
que me enfadé,
que se me olvidó el enfado
y que hicimos las paces.

Olvidé cómo ser feliz a tu lado
sin que la rutina nos ahogase
porque te olvidaste de tus sueños
viviendo con un soñador...

Me dejaste perdido en un océano de dudas.
Tengo una puerta abierta
y una historia sin final...
Y tú sigues escribiendo algo que no entiendo. 

Qué mal se me ha dado siempre esto
de jugar a querer sin hacer daño,
sin ser yo el primero en caer.

martes, 22 de diciembre de 2015

lunes, 21 de diciembre de 2015

Volvía a sonar Tiersen mientras me reflejaba en sus ojos. El tiempo no se quería detener ni un segundo, volaba casi tan rápido como su respiración cada vez que su piel erizaba la mía. Sus besos no me daban tregua; me convirtió en un yonki de su boca.
63 millas pensando en sus perfectas manos jugando más allá de mis sentidos. Me intimidaba y atraía a partes iguales. ¡Y qué bien quedaba entre sábanas blancas! 

Eso sí es como flotar entre las nubes... 

domingo, 20 de diciembre de 2015

Olía dulce, como cuando paseas por la feria y sabes que cerca de ti hay un puesto de algodón de azúcar, de ese que te encanta y comprarías cada vez que se acabase el anterior.  Al recordar su mirada cómplice antes del beso empiezan a sonar los primeros acordes de "Comptine d'Un Autre Été" y todo se reduce al minimalismo que tocaría Tiersen, al segundo en que su sonrisa se ve expuesta como en una foto de Bresson.
Es suave. Su tacto se eleva a la categoría de diente de león, delicado; sin embargo, desearías acercar tu boca y agitar hasta el último de sus átomos, crear un caos en su interior que te embriague de satisfacción.
¿Su piel? El imán más potente que se puede conocer en una madrugada de diciembre en la que sentí de todo, menos frío. El deseo calienta hasta el más frío de los corazones. 
No echo de menos sus manos porque cada vez que cierro los ojos las recuerdo rodando por mi mejilla, bajando por mi cuello... Recuerdo su respiración agitada recorriendo mi vientre, molestándose por mis cosquillas sin dejar de buscarme el suspiro.
Y mientras, el tiempo pasa, pero de mi mente no se borra su imagen mordiéndose el labio en medio de la oscuridad (¡uf!). 
Te voy a morder los labios
hasta que se me gasten las sonrisas.
Me encantan las amenazas
que acaban en una guerra
en la cama
donde ambos salimos vencedores.

sábado, 19 de diciembre de 2015

¿Sabes lo bueno de una cama? Que esconde historias que jamás cuenta, de esas bonitas que saben a regaliz y a besos robados; sonrisas cómplices y mordiscos en los labios (¡Ay...!).
¿Sabes lo bueno de una ducha? Que se lleva todo, menos los recuerdos, ni esa sensación de cerrar los ojos y desear que no se acabe el agua caliente cayendo por tu su cuerpo.
Un desayuno a la altura de la mismísima Audrey de 15 minutos que no llegó a empezar y duró 6 horas en plena noche. Siendo así, desayunaría a cualquier hora...

Porque en las pequeñas historias se viven grandes momentos.

lunes, 14 de diciembre de 2015

Hoy me he gastado la palma de la mano acariciándome.
Faltabas tú, por suerte; te gastaría los labios de dormirme en ellos.

domingo, 13 de diciembre de 2015

Con la mirada perdida en alguna montaña de la que no sabes ni el nombre, con una taza de té humeante en la mano y recordando un olor extraño que no es el tuyo pero que te embriaga y te hace sentir una leve caricia por la mano, un ligero mordisco de realidad... 

Algo así como lo que decía Dostoievski: 

"¿Con qué voy a soñar con lo bien que he estado despierto...?".

sábado, 12 de diciembre de 2015

Merendar sonrisas sin dejar de contemplar unos ojos marrones.
Álter ego gana la partida.

lunes, 7 de diciembre de 2015

"A ese sentimiento desconocido cuyo tedio, cuya dulzura me obsesionan, dudo en darle el nombre, el hermoso y grave nombre de tristeza. Es un sentimiento tan total, tan egoísta, que casi me produce vergüenza, cuando la tristeza siempre me ha parecido honrosa. No la conocía, tan sólo el tedio, el pesar, más raramente el remordimiento. Hoy, algo me envuelve como una seda, inquietante y dulce, separándome de los demás..."

Bonjour Tristesse

miércoles, 25 de noviembre de 2015

A veces la objetividad sólo podría dártela un auténtico desconocido ajeno a tus problemas.
Ojalá tuviésemos cada día a uno al que poder contarle todo lo que nos pasa por la mente sin miedo a que nos increpe lo más mínimo. Y ojalá esa gente a la que conocemos y que tan bien nos escuchaba no se hubiese ido nunca...

lunes, 16 de noviembre de 2015

viernes, 13 de noviembre de 2015

A veces la mejor pregunta que nos podemos hacer es: ¿por qué nos empeñamos en echar de menos a quién ya no nos tiene en consideración? Pero no existe una respuesta lógica y convincente para eso; nos gusta recordar aquello que nos dibujaba una sonrisa...



"...gracias por regalarme la última sonrisa ayer por la noche y la primera de la mañana".

miércoles, 11 de noviembre de 2015

martes, 10 de noviembre de 2015

Por esas semanas de esperar un mensaje que diga: "yo también te echo de menos". De esos que te roban una sonrisa y te hacen recordar.

lunes, 2 de noviembre de 2015

Cuando la mente se queda en silencio y das rienda suelta a la imaginación: deseo, calor y esa ligera taquicardia... Y luego, la calma.

viernes, 30 de octubre de 2015

De repente,
 me acordé de ti, en la bañera,
mientras el agua caía sobre mis hombros.

Me acordé de tus pies
saliéndose de la cama.
De tu forma de rodar por el césped
hasta encontrarme.

Recordé tus manos suaves
viajando sobre mi vientre.
De repente...
Me acordé de un último beso
en aquella estación.

Fue un día cualquiera...
pero lo recuerdo;
me gustó.

miércoles, 28 de octubre de 2015

De cuando añoras una sonrisa
al otro lado de una pantalla.

De cuando sientes abrazos
aunque vengan de otro país.

De cuando bonito
es una palabra preciosa.