martes, 14 de junio de 2016
xxxx - BHD
Ha vuelto a pasar tu reflejo
como un alma volando en pena ante el cristal
mientras conducía sin rumbo.
Ahí estaba una parte de ti
gris y corrompida por el silencio del atardecer,
yacía cercana a la sombra de un árbol.
La observé de lejos esperando verte
sin pensar en el hecho de encontrarte y sentirme palidecer
como si dejase de ser humano.
Torné tras la propia carretera,
olvidé mi destino y quise, sin querer,
contemplar que una parte de ti vagaba por la ciudad.
Esperé paciente a cruzarme con tu mirada,
caía una lágrima por mi mejilla
la luz del ocaso ya mojaba mi cara.
Sólo había un trocito de ti bajo aquel árbol,
a un lado del camino sobre arena todavía húmeda,
eran tus pasos por recorrer.
Ojalá seguirte hasta tu morada,
volver a tus caderas
morder tu beso de nácar.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario