A veces la mejor pregunta que nos podemos hacer es: ¿por qué nos empeñamos en echar de menos a quién ya no nos tiene en consideración? Pero no existe una respuesta lógica y convincente para eso; nos gusta recordar aquello que nos dibujaba una sonrisa...
"...gracias por regalarme la última sonrisa ayer por la noche y la primera de la mañana".
No hay comentarios:
Publicar un comentario